En la última década, ha aumentado significativamente el número de personas que han dejado su país o ciudad de origen en busca de una mejora laboral o nuevas oportunidades.
La marcha de estas personas ha provocado el aumento de los servicios de terapia a distancia gracias a la “cercanía” que brinda internet.
Surgen dificultades, inquietudes y problemas cuando se emigra que no son fáciles de gestionar. Empezar de cero puede resultar un reto fascinante lleno de oportunidades, pero también se abre un camino donde la inseguridad y la incertidumbre es protagonista. Lo sé en primera persona, yo también soy migrante.
La primera barrera que se encuentra es el idioma que se habla en el país de destino, seguida de una cultura, costumbres y ritmos muy distintos a los que es necesario adaptarse. Por otra parte, la nostalgia, la falta de apoyos cercanos y la ausencia de una rutina diaria hacen mella, sobre todo en los primeros meses.
O simplemente la distancia y el tiempo no te permite acercarte a Madrid ciudad a recibir de manera presencial terapia.
¿Para qué acudir a terapia?

